Los 300 a 500 millones no constituyen una masa homogénea. Comprenden cuatro categorías diferenciadas de personas, con problemas distintos y necesidades distintas. Earthlings ofrece a cada una de ellas una respuesta concreta.
Pero el alcance de esa respuesta va más allá de la zona de desamparo. La infraestructura construida para quienes el sistema decidió ignorar demuestra también a todos los demás cómo puede ser una nueva forma de pertenencia en el siglo XXI: no impuesta desde arriba, sino confirmada mediante la participación y la libre elección.
Apátridas: 15-20 millones
Los rohinyás en Bangladés. Los bidún en Kuwait. Los «no ciudadanos» de Letonia y Estonia. Las personas indocumentadas en Tailandia, Costa de Marfil, la República Dominicana. Estos individuos no pertenecen a ningún Estado-literalmente. No poseen pasaporte, ni ciudadanía, a menudo ningún documento en absoluto.
Su problema
Es imposible demostrar quién eres. Imposible trabajar legalmente, acceder a la sanidad, abrir una cuenta bancaria, matricular a un hijo en la escuela, cruzar una frontera. La persona existe biológicamente, pero para el sistema no existe en absoluto.
Lo que Earthlings ofrece
Una forma verificable de identidad y pertenencia que no desaparece cuando un Estado se niega a reconocerla. El sistema de atestiguamiento comunitario permite la verificación incluso sin documentos estatales: tres miembros ya verificados de la comunidad atestiguan la identidad de un nuevo participante.
Refugiados: ~43 millones
Sirios en Turquía y Líbano. Ucranianos por toda Europa. Afganos en Pakistán e Irán. Somalíes en Kenia. Estas personas poseían ciudadanía, pero se vieron forzadas a abandonar su país. Viven en un Estado ajeno bajo estatuto temporal, frecuentemente sin derecho a trabajar, a recibir educación en su propia lengua o a participar políticamente.
Su problema
Pérdida del vínculo con la comunidad. Imposibilidad de coordinarse con quienes se quedaron y con quienes huyeron a otros países. Dependencia de las decisiones del Estado de acogida. Ausencia de mecanismo alguno para la voz colectiva de una diáspora.
Lo que Earthlings ofrece
Una plataforma de coordinación transfronteriza. La DAO permite que refugiados de un mismo país, dispersos por decenas de naciones, voten conjuntamente sobre asuntos que afectan a su comunidad. Las Celdas reúnen a personas para proyectos reales: asistencia jurídica, educación infantil, preservación cultural, ayuda mutua.
Desplazados internos: ~73 millones
Personas expulsadas de sus hogares pero que permanecen dentro de las fronteras de su propio Estado. Ucranianos desplazados dentro de Ucrania. Sirios en Idlib. Congoleños en el este del Congo. Birmanos que huyeron de zonas de conflicto. Siguen siendo ciudadanos de derecho, pero en la práctica han perdido el acceso a infraestructuras, servicios y representación.
Su problema
Los documentos se pierden o se destruyen con frecuencia. El Estado que debería protegerlos puede ser él mismo la fuente de la amenaza. La comunidad internacional tiene un acceso limitado a los desplazados internos precisamente porque se encuentran dentro de un Estado soberano. Son la categoría más difícil de alcanzar.
Lo que Earthlings ofrece
Identidad y registro de pertenencia que no dependen de la supervivencia de documentos en papel. Aun cuando los archivos se destruyan y los documentos se pierdan, el registro digital permanece como punto de recuperación para el individuo y la comunidad tras el conflicto.
Pueblos sin Estado: 200-400 millones
Los kurdos. Los tibetanos. Los uigures. Los palestinos. Los catalanes. Los asirios. Los baluchis. Los tamiles de Sri Lanka. Entre 50 y 100 pueblos que poseen lengua, cultura, historia e instituciones-pero carecen de representación soberana en el sistema internacional. Muchos miembros de estos pueblos tienen la ciudadanía de los Estados entre los que están repartidos-pero como pueblo, se les niega la personalidad jurídica colectiva.
Su problema
No existe un registro verificado de pertenencia colectiva al margen de las estadísticas estatales (es imposible demostrar la pertenencia voluntaria a un pueblo como sujeto de derecho). No existe mecanismo de voz colectiva (es imposible votar conjuntamente a través de las fronteras como un solo pueblo). No existe infraestructura de coordinación (es imposible actuar de forma concertada entre países bajo una forma institucional). Como consecuencia, su existencia colectiva es perpetuamente cuestionada o disuelta dentro de los ordenamientos jurídicos de otros Estados.
Lo que Earthlings ofrece
La capacidad de constituirse en una comunidad legible, coordinada y operativa a través de las fronteras. No meramente para afirmar su existencia, sino para confirmar su presencia, tomar decisiones y llevar a cabo proyectos conjuntos dentro de una forma institucional duradera.
Una infraestructura-cuatro respuestas
El pasaporte SBT, la gobernanza DAO y el sistema de Celdas constituyen una única infraestructura. Pero para el apátrida resuelve el problema de la identidad. Para el refugiado, el de la coordinación. Para el desplazado interno, el de un documento indestructible. Para el pueblo sin Estado, el de la prueba de existencia. Un instrumento-cuatro necesidades críticas.