Sistema de equipos pequeños y de cooperación por proyectos del pueblo Earthlings
El presente documento detalla la sección 06 de la Carta. En caso de discrepancia se aplica la Carta, y en caso de discrepancia de la Carta con la Declaración, la Declaración.
SECCIÓN 01. El papel de las células
Las células son la unidad organizativa básica del pueblo Earthlings. A través de ellas se realizan los proyectos, se crean productos y servicios y se forman los vínculos horizontales entre los participantes.
Para qué sirven las células:
traducir los valores y los fines en actos reales;
conservar la escala humana de la toma de decisiones: equipos pequeños en lugar de estructuras enormes;
hacer accesible la participación: cualquier earthling puede proponer un proyecto y formar parte de él;
impedir la formación de superestructuras burocráticas desligadas del trabajo real.
En la Carta las células se consideran los soportes básicos de la acción: es a través de ellas como se realiza la aportación que después se refleja en la economía de la participación y en las decisiones de la DAO.
Una célula no tiene voto. Solo votan las personas. Ninguna célula tiene voto colectivo, no interviene en nombre de sus participantes y no los representa en las decisiones del pueblo (Carta, artículo 37).
SECCIÓN 02. Cómo se organiza el trabajo: agrupaciones permanentes y equipos de proyecto
La Carta conoce una sola forma: la célula de dos a seis personas, creada para un proyecto, una investigación o una iniciativa concretos. Todo lo expuesto a continuación es un modo de organizar el trabajo en la plataforma, y no una estructura aparte del pueblo: puede modificarse por decisión de la Asamblea y no crea órganos ni facultades.
Las agrupaciones permanentes por competencias - juristas, ingenieros, programadores, analistas y otras - existen con independencia de los proyectos concretos. Sostienen la calidad de la competencia experta, preparan recomendaciones y estándares y ayudan a los recién llegados a entrar en la profesión dentro del pueblo.
Las células de proyecto se forman para iniciativas concretas, reúnen a participantes de distintas agrupaciones profesionales y existen durante el período de realización. Al concluir el proyecto la célula se cierra, y su resultado queda ligado a los participantes.
Las agrupaciones permanentes son el cimiento de las competencias. Las células de proyecto son los grupos de producción que sobre ese cimiento crean soluciones concretas.
Una agrupación permanente no reparte personas y no filtra proyectos. No decide quién entra en una célula de proyecto, no selecciona solicitudes y no tiene derecho a denegar. La persona se une a un proyecto por sí misma, por decisión propia, y ninguna estructura se interpone entre ella y el proyecto.
SECCIÓN 03. El tamaño: por qué el máximo es seis
Tanto las agrupaciones permanentes como las células de proyecto están limitadas: de 2 a 6 participantes.
Escala humana. Los grupos pequeños permiten escucharse, ver la aportación de cada cual y adoptar decisiones sin convertirse en una miniburocracia. Con un tamaño superior a seis aparecen inevitablemente jerarquías encubiertas y participantes pasivos.
Complejidad manejable. Cada nuevo vínculo aumenta la complejidad de la comunicación. Limitarla a seis la mantiene en un nivel con el que se puede trabajar sin perder transparencia ni confianza.
Alternativa a la inflación de estructuras. En lugar de hinchar una célula hasta quince o veinte personas, se crean varias células paralelas y se construye la cooperación entre ellas. Eso evita que se acumulen dependencias dentro de un solo grupo.
Si un proyecto necesita más personas, se crean varias células y no una estructura ampliada. Es una elección de principio contra la burocracia.
SECCIÓN 04. Ciclo de vida de un proyecto
1. Aparición de la idea. Cualquier earthling presenta desde su área personal una iniciativa: un proyecto ambiental, un programa educativo, una investigación, una solución tecnológica. La solicitud describe el problema, el fin, el efecto esperado, el horizonte temporal y las competencias necesarias. No se requieren aprobación previa ni umbral de apoyo para presentarla.
2. Análisis inicial. Herramientas auxiliares de IA comprueban la conformidad con la Declaración y con la ética, la ausencia de conflictos manifiestos y la viabilidad aproximada, y si es necesario proponen mejoras de redacción.
Tres reglas que rigen con independencia del modelo que se emplee (Declaración, artículo 10):
la IA no decide nada: cualquier conclusión suya es de recomendación y no constituye denegación;
los fundamentos se revelan: quien presenta la iniciativa recibe una exposición de los motivos en forma comprensible, y no una marca sin explicación;
la revisión humana está garantizada: quien presenta la iniciativa puede exigir el examen por una persona, y este se realiza en el plazo establecido.
El derecho a someter la iniciativa al debate de la comunidad se conserva en todo caso para quien la presenta.
3. Aviso a los participantes del área. La solicitud se remite a aquellos cuyas competencias declaradas se corresponden con ella. Es un aviso y no una petición de permiso: responder o no responder lo decide cada cual.
4. Formación de la célula. La célula se compone con quienes han respondido, hasta seis personas. La plataforma ayuda a equilibrar la composición por competencias, tiempo y áreas de responsabilidad. La célula recibe un plan básico, acceso a las herramientas y, si hay decisión al respecto, financiación interna.
5. Trabajo y acompañamiento. La célula planifica, reparte tareas y, si es necesario, recaba consultas. La plataforma registra las etapas, el avance y las decisiones clave, manteniendo un nivel razonable de privacidad.
6. Conclusión y registro de la aportación. La plataforma registra el resultado, actualiza el mapa de proyectos, refleja la aportación de los participantes y, si existe ese modelo, reparte la remuneración. La célula de proyecto se cierra, y su resultado queda ligado a los participantes.
Las herramientas auxiliares facilitan la toma de decisiones, pero no suplantan a las personas ni les quitan la responsabilidad sobre el sentido.
SECCIÓN 05. Cómo decide una célula: consentimiento, no unanimidad
Una célula es un equipo a escala humana, y las decisiones no se adoptan en ella por una mayoría que aplasta a la minoría ni por unanimidad, que congela cualquier acto en cuanto hay un solo disidente.
La célula trabaja con el principio del consentimiento (consent): una decisión se adopta si ningún participante ha formulado una objeción fundada. El silencio tras concluir el debate se considera consentimiento: un participante inactivo o ausente no bloquea la célula, pero tampoco pierde su voz mientras el debate continúa.
El consentimiento no significa que la decisión guste a todos. Significa que nadie ve en ella daño, infracción de principios o coacción. Es un umbral deliberadamente bajo para actuar y alto para coaccionar.
Qué se considera objeción fundada
Una objeción detiene o modifica una decisión solo si se apoya al menos en uno de estos fundamentos y va acompañada de un argumento:
Daño: la decisión perjudica en concreto a la célula, al proyecto o a un participante;
Infracción de principios: contradice la Declaración, las líneas rojas o la ética;
Coacción: impone a un participante una obligación personal sin su consentimiento;
Inviabilidad o riesgo grave: la decisión no es realizable o entraña un riesgo no resuelto.
Qué no es una objeción
Una objeción basada en una preferencia personal - «no me gusta», «yo lo habría hecho de otro modo» - se hace constar como desacuerdo, pero no bloquea la decisión. Es la frontera que impide convertir el consentimiento en un derecho de cualquier participante a paralizar la célula.
La objeción se examina, no se rechaza por votación
Si se formula una objeción fundada, la célula está obligada a examinarla: atenderla, resolverla con una enmienda o refutarla de manera razonada.
las objeciones fundadas en infracción de principios o coacción son de cumplimiento obligatorio: la decisión no puede adoptarse mientras no se resuelvan. Es la protección de la persona y de los fundamentos del pueblo, y no se supera con una votación;
las objeciones fundadas en daño o inviabilidad abren una ronda de resolución; si tras un intento de buena fe no se resuelven, la cuestión se decide por votación ordinaria de la célula y el riesgo señalado se hace constar;
una controversia no resuelta en la célula se remite al procedimiento descrito en la sección 10.
Dos clases distintas de decisiones
Hay una diferencia entre «la célula hace algo» y «la célula decide algo sobre una persona». Las reglas son distintas, y esa diferencia es la principal protección del participante.
Primera clase: la célula actúa
Aceptar un proyecto. Elegir una herramienta. Publicar un resultado. Gastar el dinero común de la célula en una tarea.
Tales decisiones afectan al trabajo, no personalmente a nadie.
Regla: el silencio se considera consentimiento y la objeción fundada se examina. Si usted no está de acuerdo, siempre puede simplemente no participar en ese asunto concreto.
Segunda clase: la decisión recae personalmente sobre una persona
Encargar a un participante una tarea con un plazo concreto. Cambiar las reglas por las que vive la célula. Admitir a alguien nuevo. Separarse de un participante.
Regla: aquel sobre quien la decisión recae personalmente debe consentir de manera expresa; el silencio no basta.
Por separado, para cada caso:
Una obligación personal - un encargo, un plazo, la responsabilidad de un área de trabajo - nace solo con el consentimiento expreso de la propia persona. Nadie puede quedar obligado sin su palabra.
Las reglas de la célula se cambian solo con el consentimiento de todos sus participantes. Una persona aceptó trabajar con unas reglas; cambiarlas a sus espaldas no cabe.
La admisión de un nuevo participante, con el consentimiento de todos los que ya están en la célula y, naturalmente, del propio entrante.
La separación de un participante, con el consentimiento de todos los demás participantes de la célula, después de haber intentado resolver el desacuerdo conforme a la sección 10. Aquí no se requiere el consentimiento de aquel a quien se separa: de otro modo un equipo de dos a seis personas quedaría rehén de una sola, y a trabajar juntos contra la voluntad de los demás no se puede obligar.
Por qué así
En el primer caso, a quien discrepa le basta con apartarse. En el segundo no cabe apartarse: la decisión sigue a la persona. Por eso, allí donde se puede eludir, basta el consentimiento tácito, y allí donde no, hace falta un consentimiento dicho.
La separación de una célula no afecta a nada fuera de ella. La persona de la que una célula se separa sigue siendo earthling con el mismo voto y la misma pertenencia, puede entrar en cualquier otra célula y crear la suya propia. La pertenencia al pueblo es inalienable, el derecho de voto no se limita en ninguna circunstancia, y los asuntos internos de un equipo de trabajo no influyen en ellos.
Protección inquebrantable del participante
Sea cual sea la decisión de la célula, cada participante conserva el derecho a no participar en un acto concreto y el derecho a salir de la célula sin sanciones. Ningún consentimiento se convierte en obligación personal sin el consentimiento aparte del propio participante.
La libertad significa aquí que a una persona no se la puede forzar, y no que una persona pueda detener a todas las demás.
SECCIÓN 06. Participación, identidad y libertad
Identidad y protección frente a los abusos
cada participante de una célula tiene un pasaporte intransmisible: una persona, un pasaporte;
eso impide crear cuentas falsas e intentar capturar una célula o un proyecto;
la plataforma trabaja con el seudónimo y con el estado del pasaporte, sin conservar datos biométricos;
de la biometría y de los documentos responde el sistema de verificación de identidad.
Voluntariedad y libertad
ningún earthling está obligado a participar en células: es un derecho, no un deber;
la participación en varias células es posible si no lleva a la sobrecarga y a la pérdida de calidad del trabajo;
ninguna célula puede apropiarse de una persona: esta sigue siendo siempre un sujeto libre.
La salida de una célula es libre siempre. No requiere el consentimiento de los demás participantes, no está condicionada a que se concluyan las tareas y no acarrea sanciones. Los acuerdos asumidos antes siguen siendo cuestión de palabra y de reputación del participante, pero no son condición de la salida y no pueden convertirse en un mecanismo de retención. El derecho a salir sin explicar los motivos rige también aquí, igual que respecto de la pertenencia al pueblo.
SECCIÓN 07. Economía de las células
La unidad de cuenta del pueblo cumple en el contexto de las células el papel de instrumento de remuneración y de financiación.
Qué da: financiación interna de proyectos, remuneración de los participantes por su aportación, formación de fondos de apoyo a iniciativas, registro transparente de la huella económica.
Qué no da: no aumenta el peso del voto, no determina el acceso a participar en las células, no convierte a una célula en políticamente influyente y no permite comprar influencia dentro del pueblo.
El capital como una aportación más, y no como control
En una célula se puede aportar trabajo, destrezas, tiempo, contactos, equipo, local, y también capital. El capital se considera en pie de igualdad con las demás aportaciones, y no por encima de ellas.
El sistema separa con rigor dos contabilidades independientes:
Libro de gobierno. Quién decide y cómo. Aquí rige únicamente el principio «una persona, un voto». La cuantía de la aportación dineraria no da ni voto, ni derecho de veto, ni peso especial.
Libro de economía. Quién ha aportado qué y quién recibe qué. Aquí la aportación de capital se computa y se remunera.
Cómo se remunera el capital:
un retorno acordado de antemano, justo y limitado (capped): lo aportado más una prima pactada, o una parte pactada de los ingresos hasta alcanzar el techo;
alcanzado el techo, el retorno concluye, el capital sale del reparto de beneficios y no se convierte en renta perpetua;
el capital nunca compra votos, ni control sobre la célula, ni una cuota permanente de poder;
las condiciones se hacen constar abiertamente antes de empezar el trabajo y forman parte del libro de economía de la célula.
El modelo se ajusta de manera natural a las células cuya aportación principal son las personas y sus destrezas, y se ajusta peor a las empresas intensivas en capital con grandes activos físicos. Conceptualmente continúa la tradición de las cooperativas de trabajo y de la propiedad de responsabilidad: el capital recibe un retorno honesto y finito, pero el gobierno queda en manos de las personas.
Aportación al bien común
El 5 por ciento del beneficio de la célula se destina a la Tesorería de los Earthlings. La detracción puede realizarse en la unidad de cuenta, en moneda fiduciaria o en stablecoin mediante mecanismos transparentes.
Esos fondos sostienen la infraestructura común, las iniciativas educativas, la ayuda a las células que empiezan y los fines estratégicos del pueblo.
Relación con el mundo exterior
Las células no están limitadas al ecosistema interno. Pueden prestar servicios profesionales a clientes externos, crear y vender productos en mercados externos, trabajar con criptomonedas y con moneda fiduciaria y determinar por sí mismas sus precios y sus condiciones de colaboración.
Principios:
rendición de cuentas transparente: las células declaran el beneficio para calcular la detracción;
honestidad voluntaria: el sistema se levanta sobre la confianza; ocultar ingresos es incumplir los acuerdos con el pueblo;
libertad de estructuración: las células deciden por sí mismas cómo organizar el aspecto jurídico de su trabajo.
El beneficio de la actividad externa puede reinvertirse en el desarrollo de la célula, repartirse entre los participantes o destinarse a proyectos nuevos.
La economía de la participación sostiene actos reales, y no divide a las personas por su nivel de acceso a los recursos.
SECCIÓN 08. Impuestos y estructuración jurídica
La presente sección no es asesoramiento fiscal. El pueblo Earthlings no presta asesoramiento fiscal, jurídico ni financiero, no valora las consecuencias fiscales para una persona concreta y no responde de las decisiones adoptadas sobre la base de lo expuesto a continuación. Las cuestiones tributarias las resuelve el participante por sí mismo y, si es necesario, con un especialista cualificado de su jurisdicción.
La realidad fiscal
Recibir una remuneración por el trabajo en una célula - en la unidad de cuenta o en moneda fiduciaria - genera en la mayoría de los países obligaciones tributarias. Cada participante cumple por sí mismo la legislación fiscal de su país de residencia.
El modo de valorar lo recibido, el momento en que nace la obligación, los tipos aplicables y la posibilidad de deducir cualquier detracción los determina exclusivamente la legislación del país correspondiente. En particular, la detracción obligatoria a la Tesorería del pueblo puede reducir o no reducir la base imponible del participante: en algunas jurisdicciones tales detracciones no se admiten como deducción, y el impuesto ha de pagarse sobre la totalidad de lo recibido. El proyecto no se compromete a predecir ese resultado para ningún país.
Dos escenarios de trabajo
Trabajo por la unidad de cuenta. Los participantes reciben unidades internas; la detracción a la Tesorería se realiza en ellas mismas.
Trabajo por moneda fiduciaria. Cada participante recibe su parte del pago directamente del cliente; la detracción se realiza también en moneda fiduciaria, y no hace falta conversión.
Estructuración jurídica
Los participantes de una célula pueden crear una sociedad, una cooperativa o una asociación para trabajar con clientes. Tales estructuras las crean los participantes en su propio nombre y por decisión propia, y no en nombre del pueblo Earthlings, y se encuentran en su propia zona de responsabilidad jurídica y fiscal.
Una estructura jurídica permite celebrar contratos con clientes corporativos, abrir cuentas y facilita la contabilidad en proyectos grandes.
La Tesorería y las operaciones externas
Para las operaciones con moneda fiduciaria la Tesorería emplea personas jurídicas instrumentales, creadas según sea necesario por decisión de la DAO. Tal persona es un contribuyente autónomo en su jurisdicción. Eso no deroga ni modifica las obligaciones fiscales propias de los participantes, que determina la legislación de sus países.
Instrumentos de apoyo
El pueblo crea una base de conocimiento, plantillas de documentos y análisis de prácticas de estructuración, y la comunidad intercambia experiencias. Esos materiales tienen carácter de referencia y no son asesoramiento.
Una estructuración razonable y el cumplimiento de las leyes refuerzan la legitimidad y protegen a los participantes.
SECCIÓN 09. Reputación y navegación
En el sistema de células se admite el uso de indicadores de calidad del trabajo.
Qué se puede medir: los proyectos concluidos y los resultados alcanzados; el cumplimiento de plazos y acuerdos; la disposición a llevar hasta el final lo empezado; la capacidad de trabajar en equipo y de apoyar a otros.
Cómo se emplea: para navegar, a quién es más sencillo proponer una tarea compleja; para aprender, dónde hacen falta programas de apoyo y de mentoría; para la transparencia, para ver cómo evolucionan las células y qué aprenden.
Qué no hace la reputación. Conforme al artículo 8 de la Carta, no influye en el peso del voto y no abre el acceso a ningún papel. Aplicado a las células, eso significa en concreto lo siguiente:
no es condición para entrar en una célula ni para participar en un proyecto;
no influye en el orden de financiación: este lo determina el número de participantes que apoyan el proyecto, y no la calificación del solicitante (Carta, artículo 11);
no influye en el lugar de una propuesta en la lista: la lista es cronológica;
no constituye medidas de responsabilidad: las limitaciones se aplican solo conforme al artículo 22 de la Carta, con derecho de defensa y recurso.
La reputación es un instrumento de navegación y nada más. Un mecanismo en el que abra el acceso a los recursos la convierte en un peso del voto encubierto y por ello queda excluido.
SECCIÓN 10. Conflictos y protección frente a la captura
Principios básicos
respeto a la persona de cada participante;
preferencia por el diálogo y la mediación;
reglas transparentes de entrada, de trabajo y de salida;
imposibilidad de usurpar una célula.
Resolución de los conflictos
diálogo interno en la célula con constancia de las posiciones;
recurso a un mediador independiente, de otras células o de grupos preparados al efecto;
ante infracciones graves, recurso al Consejo Independiente. Hasta que el Consejo se constituya, esta fase se omite y los plazos de debate se duplican (Carta, artículo 39);
en casos extremos, disolución o reconfiguración de la célula atendiendo a los intereses de todos los participantes.
Intervención de la DAO
La DAO interviene en los asuntos de una célula únicamente por los fundamentos expresamente enumerados en el artículo 25 de la Carta:
infracción sistemática de los principios éticos;
conflictos irresolubles dentro de la célula;
intentos de apropiarse de recursos o de monopolizar áreas;
actos que dañan la reputación del pueblo.
No existen otros fundamentos. Las decisiones se adoptan por mayoría cualificada tras una investigación independiente, y no por personas concretas.
Las sanciones a una célula no afectan a sus participantes como Earthlings. La disolución de una célula no conlleva ni la expulsión del pueblo, que es imposible por principio, ni la limitación del derecho de voto: un conflicto en un equipo de trabajo no es fundamento para ello con ningún desenlace. La limitación de facultades de una persona concreta solo es posible conforme al artículo 22 de la Carta, con derecho de defensa, voto secreto y recurso.
Salida de una célula y pertenencia al pueblo
La salida de una célula, la exclusión de un equipo de proyecto y la disolución de una célula son sucesos internos de una estructura de trabajo. Con la pertenencia de una persona al pueblo Earthlings no guardan relación: la pertenencia es inalienable y cesa solo por decisión propia de la persona.
SECCIÓN 11. Datos y privacidad
Qué se conserva: los seudónimos de los participantes y su papel en la célula; la descripción del proyecto y su estado; las etapas principales y los resultados del trabajo; indicadores agregados de participación.
Qué no conserva el sistema: datos biométricos ni escaneos de documentos; datos personales sensibles ajenos al trabajo; listas ocultas en las que se marque a personas como no deseadas sin fundamentos comprensibles; registros detallados de comunicaciones personales no ligadas al proceso de trabajo.
SECCIÓN 12. Evolución del sistema
El sistema de células no está fijado para siempre en una forma. Cambiará junto con el pueblo, a medida que se acumulen experiencia, errores y comentarios.
pueden aparecer nuevos modos de organizar el trabajo si tienen sentido práctico;
pueden precisarse los procedimientos de participación, de resolución de conflictos y de distribución de recursos;
pueden cambiar las herramientas técnicas;
cada cambio relevante de las reglas se debate y se aprueba en la DAO.
Quedan invariables los principios consagrados en el núcleo intangible de la Declaración y en el artículo 37 de la Carta: la escala humana, la libertad de participación, el voto igual e inalienable, el respeto a la persona. No los modifican ni el presente documento ni una decisión de la Asamblea.
Las células de los Earthlings no son un modelo ideal sobre el papel, sino una herramienta de trabajo. Se hará más precisa a medida que las personas prueben, se equivoquen, corrijan y vuelvan a probar.