Todos deciden todo
Todos los Earthlings tienen derecho de voto en cualquier cuestión que se eleve a la Asamblea. Ninguna decisión vinculante se adopta sin la participación de la comunidad, y ninguna estructura vota en su lugar.
Principios, arquitectura y gobierno en el sistema descentralizado del pueblo Earthlings
El presente documento describe cómo está organizada la adopción colectiva de decisiones. Las reglas, umbrales, quórums y procedimientos están establecidos en la Carta de los Earthlings; el presente documento los explica y no los modifica. En caso de discrepancia se aplica la Carta, y en caso de discrepancia de la Carta con la Declaración, la Declaración.
DAO Earthlings es una organización autónoma descentralizada, el núcleo institucional del gobierno del pueblo Earthlings. Asegura la adopción colectiva de decisiones, la distribución transparente de recursos y la coordinación de las actuaciones entre participantes y células sin poder centralizado, sin partidos y sin titulares de cargos.
La Asamblea DAO es el único órgano que adopta decisiones vinculantes. Todas las demás estructuras previstas en la Carta prestan apoyo técnico, protección de emergencia del sistema o formulan recomendaciones, pero no adoptan decisiones en nombre del pueblo y no pueden bloquearlas.
A diferencia de los sistemas jerárquicos clásicos, DAO Earthlings se levanta sobre tres apoyos: la unicidad verificada de cada participante, el principio «una persona, un voto» y unas reglas de procedimiento previsibles, aplicables por igual a todos. La DAO no sustituye a los Estados ni a las instituciones internacionales, sino que crea una capa adicional de coordinación en el espacio transnacional del pueblo.
Los procesos clave - desde las votaciones hasta la distribución de recursos - quedan fijados en registros verificables y, donde se requiere, en un registro distribuido. Las reglas están abiertas al análisis, y los resultados de las votaciones puede volver a comprobarlos de manera independiente cualquier participante o auditor externo. No hay procedimientos cerrados ni protocolos ocultos.
Con todo, la transparencia alcanza a los actos de las instituciones, no a los datos personales de las personas: la expresión de la voluntad de alguien concreto puede quedar cerrada allí donde la apertura lo expondría a un riesgo (sección 05).
Cada earthling dispone de un voto igual conforme al principio «una persona, un voto». La reputación, la aportación y la experiencia pueden tenerse en cuenta en el debate, pero no se convierten en peso adicional del voto, no abren el acceso a ningún papel y no crean clases privilegiadas de participantes.
El voto es inalienable. El derecho de voto no puede retirarse ni suspenderse por las opiniones, por el sentido del voto, por el desacuerdo con las decisiones o como medida general de responsabilidad (Declaración, artículo 10; Carta, artículos 17 y 37). Las limitaciones previstas en el artículo 22 de la Carta afectan a la participación en las células, al derecho de presentar propuestas y al acceso a determinados servicios, pero no al voto.
La única excepción son los actos probados dirigidos a socavar la integridad de la votación misma: concierto, compra o venta de un voto, coacción a otros, elusión de la regla «una persona, un pasaporte» (Carta, artículo 22 bis). Las opiniones, el sentido del voto y el desacuerdo con las decisiones no son fundamento, sea cual sea su presentación.
No hay un centro de gobierno único. Las decisiones se adoptan de manera distribuida: mediante la participación de las células, la votación de los participantes y los mecanismos de procedimiento. Eso reduce los riesgos de captura del poder y hace al sistema resistente a los fallos locales.
La lógica de la adopción de decisiones está fijada de antemano: quién puede iniciar una cuestión, qué umbrales rigen, cómo se tratan los resultados. Eso reduce al mínimo el espacio para la arbitrariedad.
La DAO no está ligada a una jurisdicción y admite la participación de cualquier persona con la condición de earthling. La geografía, la nacionalidad, la posición social y los medios económicos no dan privilegios institucionales.
Las decisiones, los debates y sus consecuencias se conservan en un contexto histórico único. Eso permite analizar la evolución de las normas, aprender de los errores y no olvidar los episodios incómodos, a diferencia de los sistemas con regímenes que se suceden.
Capa de identidad. Cada voto está ligado a un participante verificado cuya condición se fija en un pasaporte intransmisible. Eso asegura el principio «una persona, un voto» y hace prácticamente imposible crear cuentas múltiples.
Capa de gobierno. Los procesos de iniciativa, debate y adopción de decisiones están formalizados. Todo earthling puede presentar propuestas, participar en las votaciones e iniciar la revisión de decisiones adoptadas antes.
Capa de incentivos. La unidad de cuenta interna se emplea para coordinar y valorar las aportaciones. No da votos adicionales y no se convierte en fuente de poder en ninguna cantidad.
Capa de coordinación. Las células emplean la infraestructura de la DAO para coordinar sus actuaciones. Las decisiones se forman de abajo arriba: a través de la actividad de las células y de la participación de las personas.
La arquitectura está dispuesta de modo que ningún subsistema técnico - servidor, interfaz, módulo concreto - se convierta en el único punto de control. El gobierno se apoya en el procedimiento y en la condición de earthling, y no en la titularidad de la infraestructura.
Todos los Earthlings tienen derecho de voto en cualquier cuestión que se eleve a la Asamblea. Ninguna decisión vinculante se adopta sin la participación de la comunidad, y ninguna estructura vota en su lugar.
Cualquier earthling puede recibir votos delegados de otros participantes en un ámbito concreto y participar en las decisiones operativas más frecuentes.
La delegación no es representación. Se otorga por ámbito y no por un plazo; se revoca de inmediato, sin explicar los motivos y sin el consentimiento de aquel a quien se cedió el voto; no constituye cargo y no confiere al delegado ningún derecho salvo el de emitir los votos que se le han cedido. Un delegado puede quedarse en cualquier momento sin un solo voto delegado, y eso es el funcionamiento normal del mecanismo.
Límites establecidos en el artículo 7 de la Carta y comprobables técnicamente:
Delegado puede ser cualquier earthling: la única selección es la elección de quien delega.
Por decisión de la Asamblea pueden crearse grupos de trabajo por áreas - economía, seguridad, derecho, medio ambiente y otras - con función analítica.
Su organización se somete a tres reglas:
Aparte de ellos actúa el Consejo Independiente, órgano consultivo previsto en el artículo 4 de la Carta. Sus dictámenes tienen también carácter exclusivamente de recomendación: no tiene derecho de veto, no puede bloquear las decisiones de la Asamblea y no participa en la gestión de las finanzas.
La participación, la aportación y la competencia quedan fijadas en marcas inalienables ligadas a la identidad: participación en el desarrollo, en investigaciones y en auditorías; calidad de las propuestas anteriores; competencias profesionales acreditadas.
Esas marcas no dan nada más que información. La lista de lo que la reputación no hace está establecida de manera exhaustiva: Carta, artículo 8. Todo mecanismo en el que la reputación abra el acceso a acumular influencia la convierte en un peso del voto encubierto y por ello queda excluido.
1. Iniciativa. Cualquier earthling presenta una propuesta. No se requieren aprobación previa, recogida de firmas ni umbral de apoyo para presentarla: el derecho de iniciativa corresponde a cada cual (Declaración, artículo 10). La propuesta va acompañada de una descripción del fin, del contexto, de las alternativas, de los riesgos y del efecto previsto.
2. Debate. Período de debate público durante el cual los participantes formulan preguntas, proponen enmiendas y critican las premisas. Los plazos están establecidos en la Carta.
3. Análisis. Los grupos de trabajo y el Consejo Independiente pueden publicar un dictamen sobre los riesgos y la fundamentación. Es un derecho y no una condición: la falta de dictamen no impide someter la cuestión a votación, y ninguna estructura puede retrasarla no publicándolo.
4. Votación. Se celebra con los umbrales y quórums establecidos en la Carta.
Las exigencias de mayoría y de quórum dependen exclusivamente del objeto de la decisión y están fijadas en la Carta. Ni los grupos de trabajo, ni el Consejo Independiente, ni ninguna otra estructura cambia los umbrales, ni puede cambiarlos.
Un dictamen público de expertos es un argumento en el debate, con el peso que le den los propios participantes, y nada más. Esa es la frontera entre una decisión fundamentada y la epistocracia: la calidad de los argumentos influye en las personas, pero no en la aritmética.
Por regla general las votaciones son abiertas: el hecho de la participación y la expresión de la voluntad están disponibles para su verificación. La apertura es el modo de comprobar que el recuento es honesto.
Pero hay cuestiones en las que la apertura de la expresión de la voluntad no protege a la persona, sino que la expone a un riesgo. Para ellas se aplica el voto secreto con recuento verificable; la lista de tales cuestiones y el procedimiento están establecidos en la Carta, artículo 6.
El voto secreto se aplica obligatoriamente al examinar una limitación de facultades y en la anulación de una emisión inválida de pasaporte, y por decisión de la Asamblea, para cuestiones o categorías concretas, en particular las que afectan a la posición del pueblo sobre los actos de los Estados.
La presente sección describe cómo el pueblo adopta decisiones sobre su propia vida. La expresión de la posición del pueblo sobre las cuestiones que responden a los rasgos del artículo 7 de la Declaración no es una decisión: con ella el pueblo no adopta decisiones, sino que se pronuncia. El procedimiento de medición, los requisitos de formación de la pregunta, el contenido de lo que se publica y el procedimiento en caso de medición defectuosa están establecidos en la Carta, artículo 8 bis; en lo demás el procedimiento lo establece una decisión de la Asamblea.
Las propuestas se muestran por orden cronológico de presentación. La reputación del autor no influye en su lugar en la lista. Una priorización automática formaría un orden del día sin responsabilidad formal y por ello no se aplica.
DAO Earthlings reconoce que todo sistema de adopción de decisiones puede equivocarse. La arquitectura incluye mecanismos de limitación del daño y de protección frente a la captura.
Para las decisiones de gran alcance se fijan criterios de evaluación de los resultados en distintos horizontes, márgenes admisibles de desviación y condiciones de revisión determinadas de antemano.
Están previstos procedimientos de revisión de las decisiones que conducen a resultados inaceptables: reversión parcial, cambio de parámetros o anulación completa. Anular o modificar una decisión solo puede hacerlo la Asamblea. El Emergency Multisig puede suspender el funcionamiento de determinados contratos inteligentes ante una vulnerabilidad crítica o un ataque, pero tal acto exige un informe público en el plazo de 48 horas y la confirmación de la Asamblea en el plazo de 7 días; de lo contrario queda anulado.
Techo de delegación. Ningún participante puede tener más del 5 por ciento de los votos delegados; el techo no baja en ningún caso de 10 delegantes; la autodelegación es imposible; las cadenas están prohibidas. Eso traduce el principio «sin partidos ni facciones» de una declaración a una limitación cuantitativa verificable.
Revocabilidad instantánea. La delegación no constituye cargo y se revoca en un solo paso. La influencia acumulada puede desaparecer en un minuto sin autorización de nadie: esa es la protección principal, más eficaz que cualquier rotación.
Rotación y revocación de los elegidos. Los Core Nodes rotan cada 6 meses; el Emergency Multisig se renueva en no menos de dos personas en cada rotación. Ambas estructuras se revocan por mayoría simple en cualquier momento, con el mismo umbral con el que se eligen: retirar un encargo no puede ser más difícil que otorgarlo.
Control de los conflictos de intereses. Declaración obligatoria y abstención en las votaciones sobre distribución de fondos (sección 11).
Derecho de iniciativa de cada cual. Cualquier earthling somete una cuestión a debate y a votación sin umbral de apoyo y sin la aprobación de nadie.
La protección principal aquí no es de procedimiento, sino estructural: el voto es inalienable. Una mayoría, por cualificada que sea, no puede privar del derecho de voto a quien disiente por disentir, ni expulsarlo del pueblo, ni anular su pertenencia. El único fundamento para suspender el voto es el socavamiento probado de la integridad del mecanismo mismo de votación (artículo 22 bis de la Carta), y está dispuesto de modo que sea inaplicable a quien disiente: hay que probar un acto concreto contra el mecanismo, y no una opinión sobre la persona.
A ello se añaden umbrales elevados para las decisiones que afectan a los fundamentos y el núcleo intangible de la Declaración, que no deroga mayoría alguna.
El modelo se apoya en dos tradiciones que se complementan.
La democracia epistémica considera la adopción colectiva de decisiones un instrumento de búsqueda de decisiones mejor fundadas, y no solo un mecanismo de agregación de preferencias. De ahí los grupos de trabajo, los procedimientos estructurados y los criterios de evaluación de la calidad.
La democracia deliberativa subraya la importancia del debate abierto y de la argumentación. De ahí los períodos obligatorios de debate, el derecho a la crítica, la inclusión de grupos distintos y la transparencia de los argumentos.
Juntas dan un modelo híbrido en el que las decisiones se debaten y a la vez se someten a examen de calidad. Pero la relación entre ambas está fijada con rigor y en un solo sentido: la competencia experta influye en los argumentos, no en los umbrales; en la persuasión, no en la aritmética. El dictamen de un especialista pesa exactamente lo que le den los propios participantes. Otra construcción convertiría un órgano deliberante en un órgano de poder.
A ello se añaden los principios de separación de funciones y de frenos recíprocos, adaptados a un entorno descentralizado.
DAO Earthlings no pretende ser un sistema ideal que excluya los errores. Su fin es una arquitectura que reduzca la frecuencia y la magnitud de las decisiones fallidas, haga visibles y discutibles las causas de los errores y permita corregir el rumbo sin destruir los principios básicos.
La infraestructura digital y los procedimientos previsibles permiten adoptar decisiones sin trámites departamentales y sin esperar a que haya sesión. Los plazos, con todo, los fija la Carta e incluyen períodos obligatorios de debate: la rapidez se logra aquí eliminando intermediarios, y no recortando el tiempo para pensar.
La DAO no pretende sustituir a los Estados ni obtener soberanía política. Actúa como un nivel adicional de coordinación allí donde las instituciones estatales objetivamente no abarcan la actividad transnacional: iniciativas globales, proyectos en red, programas de investigación y humanitarios distribuidos.
En perspectiva, el pueblo Earthlings puede aspirar a formatos consultivos de participación ante las organizaciones internacionales - a través de una persona jurídica soporte, como está organizado para los pueblos por todas partes -, interviniendo en nombre de quienes se han adherido a él, y no en nombre de la sociedad civil transnacional en su conjunto ni como Estado.
A continuación se enumeran posibles ámbitos de aplicación de la infraestructura. No son servicios ya listos, sino escenarios que pueden realizarse en forma de proyectos piloto, con observancia obligatoria de las exigencias del derecho nacional e internacional.
Salud. Base tecnológica para modelos piloto de relación directa entre personas, especialistas y fondos de apoyo, con estricta observancia de la legislación médica y de seguros de los países en que se encuentran los participantes.
Educación. Apoyo a programas descentralizados de formación, elaboración colectiva de cursos y acreditación de destrezas mediante la participación en la actividad de la comunidad, sin suplantar los sistemas estatales de acreditación.
Trabajo. Distribución transparente de tareas, papeles y remuneraciones dentro de las células. El sistema no actúa como empleador y no sustituye al derecho laboral nacional.
Medio ambiente. Selección colectiva, financiación y seguimiento de iniciativas, aumentando la transparencia del uso de los recursos y la rendición de cuentas.
Economía de la participación. Gestión de los fondos internos y distribución de recursos. La DAO no es un banco, ni un sistema de pagos, ni un intermediario de inversión, y no sustituye a las instituciones financieras externas.
Cada célula es autónoma, pero emplea la DAO como infraestructura común para someter cuestiones a acuerdo.
Presentación de iniciativas. Las células someten iniciativas a examen para obtener apoyo, financiación o coordinación con otras células.
Votaciones. Los participantes votan sobre cuestiones que afectan a todo el pueblo o a áreas concretas. Votan las personas; la célula no tiene voto colectivo.
Retorno. Los resultados de las decisiones vuelven a las células, donde se llevan a la práctica. La experiencia obtenida puede dar lugar a un nuevo debate y a precisar las reglas.
La autonomía de las células y la arquitectura común están en relación de complemento y no de subordinación: las células son autónomas en el contenido de su actividad, y la DAO asegura la coherencia de las decisiones que afectan a todo el pueblo.
Las sanciones a una célula previstas en el artículo 25 de la Carta no conllevan la limitación de los derechos de sus participantes como Earthlings: la limitación de facultades de una persona concreta solo es posible conforme al artículo 22 y no afecta al derecho de voto.
Antes de votar sobre cuestiones que afectan a personas concretas, a iniciativas o a la distribución de recursos, el earthling valora si tiene un conflicto de intereses.
La declaración obligatoria se exige si el participante es promotor o beneficiario de la propuesta; mantiene relaciones laborales, de colaboración o contractuales con la organización afectada; o ha recibido o espera remuneración de partes interesadas.
Procedimiento. La declaración se publica en el sistema de debate antes de que empiece la votación y pasa a formar parte del historial público de la decisión.
La abstención voluntaria es posible siempre y no influye en el cálculo del quórum.
La abstención obligatoria rige en las votaciones sobre distribución de fondos para las personas enumeradas en el artículo 16 de la Carta: el solicitante o coautor de la solicitud, el miembro del equipo del proyecto, el pariente cercano o la contraparte del solicitante. No existen otros fundamentos para excluir un voto: por decisión de la mayoría el voto de un earthling no se excluye del recuento.
Cualquier cambio sustancial de los procedimientos, incluidos los umbrales de votación y el formato de participación, pasa por el mismo procedimiento transparente de debate y votación que las demás decisiones, y no puede contradecir a la Carta, ni la Carta a la Declaración.
Ante conflictos sobre la corrección de las decisiones se aplican procedimientos internos de revisión, de nueva votación o de análisis independiente. La DAO no suplanta a los tribunales ni a los mecanismos jurídicos estatales y no ofrece arbitraje fuera de su ecosistema.
Ante fallos técnicos, la prioridad es restablecer el estado correcto y, si es necesario, repetir los procedimientos. Los participantes responden de la seguridad de sus cuentas, dispositivos y claves.
La DAO se apoya en la minimización de los datos recabados y en la protección de la confidencialidad de los participantes conforme a los estándares internacionales.
Datos en el registro distribuido. Las votaciones, transacciones y decisiones se fijan empleando identificadores seudónimos y métodos criptográficos. No se conserva un vínculo permanente «asiento - identidad»; la verificación de identidad la realiza el sistema propio del pueblo, sin proveedores externos. En las votaciones celebradas en secreto, el vínculo entre el voto y quien vota no se revela a nadie, conservando la verificabilidad del recuento.
Datos personales. La verificación de identidad y la comprobación del documento las realiza el sistema propio conforme al RGPD y a la demás legislación aplicable. El pueblo y la DAO no conservan fotografías, escaneos, nombres reales ni plantillas biométricas: la biometría se trata en el momento de la comprobación y no se conserva. Qué se conserva exactamente para impedir un registro repetido está en la Política de verificación biométrica. Los datos de la cuenta - correo electrónico, seudónimo, ajustes - se tratan en el volumen mínimo.
Minimización. Se recaban únicamente los datos necesarios para el funcionamiento de los procedimientos de votación, de autenticación y de la interfaz. No se emplean para elaborar perfiles de manera encubierta, para venderlos a terceros ni para monetización comercial.
Su control. Usted puede solicitar el acceso, la rectificación o la supresión de los datos personales tratados por la plataforma. Los asientos del registro distribuido son inmutables por definición técnica, y precisamente por eso no contienen datos personales: allí hay direcciones seudónimas y marcas de actos. En las presentaciones analíticas y públicas, tales asientos se emplean solo de forma anonimizada o agregada.
Seguridad por arquitectura. La protección se asegura combinando criptografía, infraestructura distribuida y minimización de datos. La lógica clave no se apoya en un único punto crítico, lo que reduce los riesgos de intrusión o de incautación de la infraestructura con un solo acto.