Coexistencia con el orden de los Estados
Un pueblo complementario a los Estados
Toda propuesta de un nuevo tipo de pueblo tropieza de inmediato con una sospecha: que debe de ser un rival del Estado, un paso hacia la disolución de las fronteras o la anulación de los gobiernos. Earthlings está construido para responder a esa sospecha no con palabras tranquilizadoras, sino con estructura. No reclama territorio alguno, no afirma jurisdicción sobre nadie, no recauda impuestos y no manda a nadie. Está diseñado desde la base para situarse junto a los Estados y no para competir con ellos por las cosas que hacen que un Estado sea un Estado.
La relación es de complementariedad. Una persona puede pertenecer a Earthlings y seguir siendo, plenamente, ciudadana de su país, sujeta a sus leyes y a sus tribunales. Allí donde una norma nacional y un procedimiento interno de Earthlings llegaran a entrar en conflicto, prevalece la norma nacional - esto no es un resquicio, sino una garantía deliberada. Lo que Earthlings ofrece es una capa que antes no existía: una forma de actuar en común con personas de otras fronteras en asuntos planetarios compartidos, sin pedir a nadie que renuncie al país que ya tiene.
Por eso el proyecto se describe a sí mismo como complementario y no como alternativo. No intenta cumplir el papel del Estado y no impugna la autoridad del Estado dentro de su propio ámbito. Ocupa un espacio enteramente distinto - el espacio horizontal entre los pueblos que el sistema de Estados, organizado de manera vertical, nunca construyó.
Qué cambia esto
Sin territorio, sin jurisdicción, sin coacción
Earthlings no posee tierra alguna, no gobierna ningún lugar y no obliga a nadie a hacer nada. Si se le quitan el territorio, la jurisdicción obligatoria y el monopolio de la coacción, lo que queda no puede amenazar a un Estado, porque nunca echa mano de los instrumentos con los que los Estados gobiernan.
Una pertenencia que se suma, no que reemplaza
La pertenencia se añade a la ciudadanía, nunca se le resta. Nadie renuncia a un pasaporte o a una patria para adherirse. Una persona sigue siendo exactamente tan ciudadana de su país como antes, con una forma adicional y voluntaria de pertenencia.
La ley nacional prevalece en cualquier conflicto
Allí donde un procedimiento interno del pueblo colisionara con una obligación nacional vinculante, la obligación nacional gana por diseño. Esta deferencia incorporada es lo que hace al pueblo compatible con la soberanía en lugar de un desafío a ella.
Llenar el vacío horizontal
Los Estados representan a las personas verticalmente, cada uno dentro de sus fronteras, y se coordinan mediante organizaciones que ellos crean. No existe un cauce legítimo y directo para que personas de distintos países expresen una voluntad compartida. Earthlings ocupa ese nivel horizontal vacío sin desplazar al vertical.
Junto a, no contra
El objetivo es la coexistencia, no la sucesión. Un pueblo transnacional y voluntario puede perseguir la cooperación planetaria dejando intacta la autoridad de cada Estado dentro de su propio ámbito. La complementariedad es todo el diseño, no una concesión añadida después.
Lee la Declaración
La Declaración hace nacer al pueblo Earthlings y expone, en su totalidad, qué es y cómo se relaciona con los Estados existentes.
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